
Hola a tod@s!!!
Bueno, pues me di un momento en medio de las festividades navideñas para escribir un poco sobre este tema.
Los que me conocen saben que soy más bien atea, pero me crié en familia cristiana-católica (a fin de cuentas es lo mismo, ¿no?) así que festejo esta fecha con mi familia y familiares más que nada por tradición.
En realidad no me gusta mucho pasar navidad en casa de mi abuela, me resulta bastante incómodo, pues mis tí@s, prim@s y otros no terminan por aceptarme por completo, y hablan muy mal de mí a mis espaldas, sobre todo cuando llevo a T.L. (mi novia) a festejar... por eso paso las navidades sólo con mi familia cercana y mi linda pareja.
Bueno, pasando a lo nuestro, muchas series de anime muestran algún episodio de navidad. Es interesante pues allá sólo una minoría de personas es católica o cristiana. Pero de acuerdo a mi maestra de japonés, por allá se celebra la navidad más que nada por los regalos, y de una forma como lo harían con otras festividades "prestadas" como el Halloween o el día de San Valentín.
Bueno, en varias series se ve que en navidad los personajes suelen cerrar ciclos, consumar relaciones románticas o pasar la noche con sus más cercanos amigos. Independientemente de la fe de cada persona, navidad se ha convertido en algo más que la simple celebración del nacimiento de Jesucristo de acuerdo a la fe cristiana, y ha pasado a ser algo así como un sinónimo de convivencia familiar o con los seres más queridos para cada persona, y demostrando este afecto en forma de un simbólico presente.

Me encantan los episodios navideños. Suelen ser muy románticos, se ven hermosas nevadas muy inspiradoras y siempre hay un sentimiento de nostalgia y esperanza. Algo para notar es que muy rara vez se toca el aspecto religioso de esta fecha, como en Tokyo Godfathers (muy buena película navideña...)
Santa Claus ha sido mostrado de la más diversas maneras en el anime, casi siempre es delgado, y suele ir desde un anciano amable y frágil de salud, hasta un pervertido aficionado al sake. La verdad ese mito de SantaClaus me parece ridículo y creo que hay mejores cosas que enseñar a los niños que un tipo gordo con un disfraz diseñado por la CocaCola...
En fin. Me despido pues tengo que regresar a abrir más obsequios. A todos les deseo que pasen unas felices fiestas y nos vemos por acá muy pronto.
Bye!!!